Hace mucho que no escribo por aquí. No es que me haya olvidado, estuve tratando de poner foco en la escritura y revisión de mis libros, pero realmente extraño este formato. Gracias por leerme. Hoy quiero hablarte de cómo tener un poco de ancla en este mar tan removido de los tiempos del COVID-19.
Estamos viviendo una de las etapas más transformadoras de la vida humana en muchos años, quizá en casi un siglo. Todo lo que considerábamos cierto ya no lo es, todo se desvaneció por completo.
Los seres humanos no somos muy afectos a la impermanencia, la llevamos bastante mal. Nos gusta que las cosas sean de un modo, y que sigan así "para siempre".
La mala noticia aquí es que todo cambia, nada es permanente... si lo pensás, todo lo que comenzó en algún momento terminó, todo lo que estuvo vivo en algún momento dejó de estarlo. La estabilidad o certeza es simplemente una ilusión de la mente para poder lidiar con el mundo.
¿Cómo es eso? Sólo podemos dar un paso en el mundo si miramos a nuestro alrededor y sentimos que "conocemos el terreno". Y lo cierto es que superficialmente muchas cosas no cambian: nuestro barrio, la camisa que nos pusimos ayer, la forma en la que cocinamos la pasta, la forma en la que los políticos se comportan... jaja... perdón, necesito hacer foco.
Lo cierto es que las cosas parecen estáticas, pero no lo son... nosotros no lo somos, nuestra mente ve cosas distintas mirando lo mismo una y otra vez, estamos hechos además de trillones de células que van cambiando todo el tiempo.
¿Por qué nuestra mente cree en la permanencia?
Tenemos la capacidad de analizar cientos de escenarios posibles a cada minuto ¿llego a cruzar la calle antes de que este coche? ¿qué sucede si olvido algo en el supermercado? ¿puedo cambiar la ruta para volver a casa? ¿qué pasa si está oscuro? ¿cruzo de vereda o sigo por esta? Nuestra mente tiene como objetivo garantizar la supervivencia, y la forma de hacerlo es crear en nuestra mente escenarios uno detrás de otro y evaluarlos para ver cómo actuar. La única forma de que todos estos cálculos mentales tengan sentido es que lo que estamos valorando no cambie.
Y nuestra confianza se cimienta en que podamos repetir un resultado (por ejemplo, una postura de yoga compleja, una torta cocinada desde cero). Confiamos cuando nos sentimos "en control".
¿Qué se hace entonces en estos tiempos?
Bueno, en estos tiempos, y en los anteriores también, las certezas que teníamos y que venían del afuera se disuelven a más o menos velocidad. Todo lo que creíamos del mundo, y sobre su funcionamiento, hoy está en duda.
Tenemos dos opciones posibles: creer que lo que "fue" volverá a ser, o que vamos a vivir en el futuro una "nueva normalidad". Yo me inclino por la segunda, no quisiera vivir una realidad que pueda desencadenar en volver esto nuevamente, no?
No podemos controlar el afuera. Nunca pudimos, lo que pasa es que entre todos hicimos un esfuerzo titánico para evitar que cambiara... hasta que no lo pudimos sostener más. Y aquí no importa si el virus nació en una probeta en un laboratorio chino o en un mercado húmedo. De verdad que no importa el pasado, importa el presente.
Sí podemos decidir cómo reaccionar frente a lo que pasa, y eso es lo que llamo "construir certezas desde adentro". Es saber que lo que está pasando no pudo no haber pasado, que lo que fue simplemente ES, que lo que nuestra mente ve como otros escenarios posibles de lo que "podría haber pasado" es parte de ese mecanismo que usamos para prever la realidad, pero no es más que una creación de la mente.
Como esa creación propia (y a veces colectiva) nos gusta más que lo que sucedió, estamos "enamorados" de ella... y sufrimos porque no fue. Desearla no la hace real. Se que no es tema de este post, pero la Ley de Atracción nos hizo mucho daño en la forma de pensar, porque genera mucho sufrimiento. (si te interesa el tema, déjame un comentario y lo charlamos en otro momento).
Las cosas sólo sucedieron como podían, porque es un juego de causa-consecuencia (karma, acción). No podrían haber sido de otro modo. Bueno, fueron de otro modo o podrían ser de otra manera en nuestra mente, porque tenemos esa maravillosa habilidad de crear escenarios e imaginarnos alternativas.
Crea certezas eligiendo siempre el presente como es, eligiendo cómo reaccionar frente a lo que pasa, eligiendo siempre desde dentro. Tu paz y calma te pertenecen. El mundo conocido puede caerse a pedazos, y podes ser quien navegue esta nueva realidad o viva esclavizado por las visiones que creó tu mente sobre lo que "debería haber sido".
Nota final: inspirado en un autor que vivió en mi barrio de infancia, el genial Julio Cortázar, no corrijo lo que escribo: como sale, sale. Eso puede hacer que un texto sea confuso, tenga errores gramaticales u ortográficos, o le falten palabras. Si lo pensás, se parece bastante a cómo habla un hombre de casi 50 años con una cirugía cerebral, jajaja... Pido disculpas si eso hace complicada la lectura en algún momento, voy por lo espontáneo, por evitar la "parálisis por análisis" y que lo que escribo llegue a ver la luz (en vez de morir en la carpeta de "borradores" con las más de treinta entradas que aún estoy "corrigiendo"). Gracias por tu paciencia.

